El isleño, modo de vida a desaparecer

Por Alan Xisle.

Cada vez hay menos pobladores en las islas del río Uruguay, muchos han optado por irse a zonas pobladas, mientras que otros fueron desapareciendo lentamente con el correr de los años. Antes, decenas de familias poblaban principalmente las islas del lado argentino del archipiélago conjunto que compartimos de manera binacional y que tenemos frente a nuestras costas.

Muchas familias se dedicaban a la pesca, la cacería y la producción apícola siempre generando el sustento para sus familias de manera diaria y adaptándose a una vida en soledad pero sin problemas mayores. 

Apenas quedan algunos pobladores en este conjunto de islas uruguayo-argentinas, uno de ellos es Julio Silva, que vive en la isla La Filomena, no muy lejos de la localidad de Nuevo Berlín.

El es un vivo retrato y ejemplo de la apacible vida que llevaban muchos de los que hoy ya no están, en su lugar cría gallinas, tiene gatos, perros, cerdos, colmenas y pesca.

Un conjunto de actividades que forman parte de su diario vivir en medio de la naturaleza y sólo.

A pesar de que sus hijos lo visitan y que él frecuenta en algunas oportunidades nuestro centro poblado, prefiere la tranquilidad, lejos del ruido, disfrutando en su rancho y de los pequeños grandes placeres que ofrece la naturaleza.

Es amable con quienes lo visitan, ha sido reporteado en varias oportunidades por medios de comunicación de alcance nacional y su vida ha sido aspiración de muchos que conocen su historia. Una vida cargada de sacrificios, trabajo, dedicación y todo lo que hace a este gran personaje local.

Como él, pero del lado argentino, también era conocido en nuestro pueblo Jorge Burunov, hombre que vivió prácticamente toda su vida en las islas y varias décadas en la isla Juanicó, lugar donde existía una escuela pública donde asistían los niños de la región que eran recogidos en una embarcación para poder asistir a clases y luego eran repartidos a sus hogares nuevamente.

Este paraje también contó con un almacén de gran tamaño del que se abastecía la mayoría de los pobladores circundantes, los veteranos también cuentan de sus campeonatos de fútbol que se realizaban con cuadros que eran conformados con quienes vivían en el lugar.

Incluso en nuestra villa, existió un cuadro que llevó el nombre de “Isleños”, conformado por muchos de los que trabajaban y vivían en las islas.

Lo cierto es que, como ellos, hay muchas historias parecidas, llenas de tesón y sacrificio, pero que hoy, solo son relatos.

Este sitio web pretende revitalizar esas historias a través de recorridos con fotografías y textos que permitan contextualizar lo que acontecía hace muchos años atrás en estos lugares.